¿Qué es el efecto wow para el marketing?

El efecto wow, es la técnica de marketing empleada para crear momentos sorpresivos y lograr una reacción en el cliente.

Al existir tanta competencia, hay que aprender a transmitir en qué nos diferenciamos del resto para poder captar la atención de la gente. Hay miles de productos y servicios y no todos captan la atención de la misma forma. Necesitamos provocar cierta reacción en ellos para que estos nos escojan entre la competencia.

La clave consiste en generar una experiencia distinta de un producto o servicio que no tiene por qué ser diferente y lograr resaltar entre el resto.

¿Por qué usar el efecto wow?

El uso del efecto WOW atrae grandes beneficios. Por ejemplo, hacer que el público se fije más en nosotros, y en consecuencia, impactarlos más.

Estas son unas de las razones por las cuales el uso de la implementación del efecto WOW es beneficioso para la imagen que tiene el público sobre tu marca.

  • El efecto WOW va ligado a las emociones: Cuando algo emociona a las personas, genera un  impacto concreto. Pudiendo perdurar en la mente de la audiencia a pesar del paso del tiempo.
  • Experiencias recordables: Generar experiencias significativas, hará que formemos parte de un momento importante en la vida del cliente. Por lo que, estaremos presentes en su mente.
  • Incrementa el alcance de negocio: Conseguir un efecto WOW en los consumidores, favorece que los clientes quieran consumir más de nuestra marca. Permitiendo aumentar el alcance de nuestro negocio.
  • Conectar con la marca: Las experiencias del efecto WOW, como por ejemplo, la personalización; hará que el cliente tenga un sentimiento de pertenencia. Creando una relación más cercana y que pueda conectar con nuestra marca.

Factores importantes para crear un efecto wow

  • Acudir a las emociones del consumidor: Una comunicación empática es primordial para lograr llegar a las emociones del cliente. 
  • Mensaje personalizado: Implementar un mensaje y comunicación personalizada acorde a cada tipo de perfil de consumidor.
  • Humanizar la comunicación: Humanizar tanto la marca, como la comunicación con el cliente es muy acertado, ya que en la actualidad, cada vez más personas se interesan en el trato humano y quieren saber quién hay detrás de cada negocio.
  • Cercanía al cliente: Seguido de los puntos anteriores, recalcamos la importancia de una cercanía con el consumidor, la cual nos favorecerá a la hora de fidelizar con él.
  • Ofrecer soluciones: Las personas siempre buscan soluciones, y también quieren que estas sean eficaces y rápidas. Por lo que facilitar el proceso de comunicación e interacción, es importante para que el consumidor permanezca en nuestro negocio y no se vaya a otro.

¿Cómo llevarlo a la práctica?

  • Pensar una idea: Idear algo de lo que partir. ¿Qué experiencia queremos que sea diferente?
  • Cantidad antes que calidad: Escribir muchas ideas y fomentar la creatividad para que salgan más aún. Por ejemplo, haciendo un brainstorming en equipo. 
  • Elegir una de todas las ideas: Decantarse por una opción en concreto para poder seguir trabajando en ella.
  • ¿Cómo llevarlo a cabo?: Pensar cómo llevarlo a cabo entre todas las posibilidades que se han pensado y definir qué detalle diferente se va a ofrecer.
  • ¿Qué necesito?: Concluir que hará falta para ejecutar la idea que se ha pensado.
  • Experimentación de lo previo: Probar la idea llevándola a cabo. En este paso estaremos muy atentos a las nuevas maneras de sorprender al cliente. Nuestra atención después de esto estará más enfocada y abierta a descubrir qué es lo que realmente sorprenderá a nuestro público.